Se llama Pandora y siempre quiso ser una Vampira. Tiene los huesos bien puestos. Y también los ojos y los senos. Y las palabras. Las palabras de Pandora saben a labial rojo, a cerveza, a música a todo volumen.

lunes, 28 de junio de 2010

El hecho de que unos tipos que aplauden con las orejas cada película de Godard, mejor dicho, cualquier película francesa o escandinava, y lean revistas culturales de este país es un buen motivo para hacer esto. Hablemos de esta gente, diantre. Son esos tipos que cuando escriben una crítica sobre una película iraní le cuelgan cinco tintadas estrellas e intentan justificar la comercialización de una cinta cuya duración desafía las leyes del espacio-tiempo. Ya saben, esas películas en las que una niña da vueltas a una charca en un día nublado en mitad de un páramo  que simboliza la opresión o la injusticia o el capitalismo o un agujero negro, no lo sé, aunque me inclino por la última opción. Pero, amigos, estos filmes tienen su columnita en el periódico de turno. ¿Y qué decir de Lars Von Trier? Un egocéntrico con un cheque en blanco que entró en la historia del cine por grabar cámara en mano y eliminar los decorados, amén de retorcer la estructura hasta perder cualquier coherencia o dejar un plano fijo mientras la actriz famélica de turno desnuda su alma fuera de cámara. Exacto, un millonario que hace películas mal aposta gracias a expertos que freírian las ladillas de Lars para untarlas en su yogur light. Son los mismos que tienen potestad para decir quién o qué es novedoso, transgresor,  llevan camisetas de los Ramones y tenis  Puma, los mismos que van a Juan Valdez a leer con un lasito contra la desnutrición infantil, los mismos que idolatran a Lady Gaga y cualquier horror Electro Pop y van como roedores a ver instalaciones,  eso que sucede mensualmente en garajes revestidos por pintura blanca estilo Chernóbil en donde hay un pequeño televisor (notase el contraste) proyectando la vida de un palestino (que vive en París) andando junto a una paloma y un soldado israelí (Gosh, mi limitado cerebro no es digno de ver algo tan excitante), y sienten el mismo placer que siente Frankenstein ante una hoguera, si ven un Caravaggio.
 ¿Hay alguna explicación razonable para que Jack White sea considerado mejor guitarrista que Slash? ¿Por qué? Porque no hay nada más peligroso que un frustrado sin talento pero con un esfero que es leído por miles de aspirantes a poeta/cineasta/escritor del siglo.  Y como son mediocres, apoyan a los mediocres. Y si los Screaming Trees son una banda maravillosa, son parte de un movimiento superficial, pero si Mark Lanegan graba con PJ Harvey es Dios en la tierra y su antigua banda es de culto.  Billy Corgan está pasando por algo similar, dejó de lado aquel rock mágico y soñador y le dio por revolucionar la música desde un estudio lleno de botones y con más sintetizadores que el garaje de Billy Gibbons; aunque intenta volver a las raíces y a lo que lo consagro como genio (en mi concepto), es una batalla que es difícil de ganar pues como lo dijo Rousseau , así como en sus tiempos de mierda antes de los Smashing Pumpkins, la sociedad le enseño que el mundo es un vacio, es una nada constante, ahora esa misma sociedad lo ha llevado a ir más allá a pensar en hacer música que “pegue en este tiempo”, y he ahí su error y por lo cual lo condenaran muchos, en su intento por fusionar su arte con lo nuevo para así continuar el legado de la banda, no se ha dado cuenta que “lo nuevo” no es más profundo que una botella vacía de pepsi flotando en el océano.
Y aunque el último trabajo de la banda – Zeitgeist – no haya sido lo que todo el mundo esperaba en cuanto a sonido, las letras han cambiado revelando a un Corgan maduro, preocupado por lo que sucede en su puto país, entonces lo condenamos porque no escribió acerca de lo que todos esperamos?? Lo condenamos porque la sociedad lo arrastro hasta esto?, entonces nos condenamos a nosotros mismos porque cuando teníamos 15 años pensábamos en vivir cual trotamundos y ahora cambiamos de pensamiento?, la esencia delo que somos es lo que llevamos dentro, es la fidelidad a nuestros sueños.
 Los Smashing Pumpkins, han dejado un legado de trabajos maravillosos que van a hechizo por canción.   1991, año en el que salió el maravilloso Gish, producido por Butch Vig, quien después produjo el  Nevermind. (Nótese que Courtney dejó a Billy y se fue corriendo hacia Seattle cual cucaracha escapando de un incendio.). Pese a verse eclipsados, aquella extraña mezcla de melodías dream pop y unos riffs de heavy metal abrasadores eran un diamante en bruto;  los paisajes melodiosos y agridulces estaban ya ahí. Ninguna otra banda ha sido capaz de crear esos mundos de ensueño y esas pesadillas tan dulces.
Todo empezó en la intro de batería de Chamberlain en I Am One, arrancando de una manera propia de bandas como los propios Stone Roses o los primeros The Verve para irse adentrando en el rock duro según se va acercando al riff sísmico de Siva, el tema que define el sonido de los Pumpkins originales (duro pero meloso, desencantado y dulce, psicodelia y heavy) y a Rhinoceros, una balada etérea, con un Corgan cantando como un niño de coro y fundiéndose con la melodía de ensueño que crea Iha, con sus arpegios de guitarra y esa atmósfera pálida, tenue. A estos temas se unían otros como la delicada Crush, Snail con las espectaculares guitarras gemelas de Iha y Corgan en el tema más propio de estadio del disco o Daydream, cover de Blondie a la Velvet Underground cantado por una sorprendente D'arcy. "I went back and listened to it for the first time in a couple of years, and I was surprised at how good it was..."; Uno de los grandes discos de los 90'.
Con el reconocimiento mínimo como para seguir adelante, se proyectó Siamese Dream. Aunque por aquel momento (1993) Corgan sufría graves depresiones y las drogas corrían por cada vena del grupo, el reinado de los Pumpkins estaba a punto de comenzar, ganándose de paso el odio de la parroquia rockera por su actitud y por la etiqueta de venderse al mainstream, "The Smashing Pumpkins was never meant to be a small band, It was going to either be a big band, or a no band", que le colgaron todos esos grupos que ni naciendo veinte veces llegarían a su calidad y esa crítica especializada con más prejuicios que un talibán en Chueca "We are the most beloved and hated band in the world".
El trabajo de guitarra es apoteósico, la producción es soberbia, consiguiendo que dos guitarras suenen como una decena pero sin el estruendo de una banda de heavy o la forzada distorsión de sus coetáneos, cuyo mejor ejemplo está en Cherub Rock; guitarras acuosas, estratosféricas, en una línea que se corta brevemente en Quiet, un tema más cercano a Nirvana, mucho más hosco que el tono melancólico y de ensoñación propio del disco y que vuelve en Today; explotando los tópicos cantar una letra tan negra y hacer que suene como una canción de cuna. Hummer, Geek U.S.A. y Rocket sencillamente son grandes canciones, con toda la dulzura y esas guitarras psicodélicas que suenan como la música de un carrusel mezclada con el sonido de una sierra. La extraterrestre, e ininteligible, Silverfuck y Spaceboy,  son buenos temas, sin duda.
 Mayonaise, escondida bajo el manto sonoro de Iha y la brutal batería de Chamberlain, conmueve que hace daño -"When your life is so, so dreary... Dream"- gracias a un Corgan que se deja el alma, al igual que en la orquestal Disarm, una majestuosa pieza acústica que supone el punto álgido de su carrera en la que probablemente sea su tema más bello y desolador, "The killer in me is the killer in you, Send this smile over to you". Finalmente está Soma. Puede que sea terriblemente críptica pero es una de las cosas más demoledoras que jamás pudo imaginar Huxley cuando habló por primera vez de ella en Un mundo feliz; el soma, la droga que cura los remordimientos y la melancolía de los habitantes de Tecnópolis con su inicio mortecino y el violento cambio de ritmo. "Soma is based on the idea that a love relationship is almost the same as opium: it slowly puts you to sleep, it soothes you, and gives you the illusion of sureness and security".
Apunte: Conocí a los SP por un casette que un conocido tenía grabado, era el Gish, con muy mala calidad pero me pareció tan pero tan bueno que no tuve más remedio que llevármelo (en ese entonces creía aquello de "las cosas son de quien las necesita"...no es que ahora no crea en ello, pero en fin). Nadie en Colombia (donde ocurrieron estos hechos) conocía al grupo, y eso es tan cierto que su siguiente disco (el inefable Siamese Dream) se vendía -también en versión casette- como saldo en las tiendas porque nadie lo compraba. Los odié un poco a todos por no reconocer a esta banda...pero por otro lado me costó una bicoca y en aquella época no me sobraba el dinero. Lo escuche todos los días por más de un mes seguido en lo que en aquel entonces se conocía como el Walkman J fue genial.

Como empezar con el Mellon Collie… juegan continuamente con los elementos progresivos, la dulzura y crudeza de la música gótica e incluso elementos más propios del heavy.
Y es que cuando pienso en este disco, lo hago con el suficiente cuidado y respeto que le tengo a uno de los mejores discos de la historia, ya que Mellon Collie and the Infinite Sadness ha supuesto un antes y un después en la concepción de la música actual, en mi humilde opinión, a influenciado a muchos grupos, y porque sobre todo, era un producto como concepto realmente arriesgado en esos momentos ya que se trata de un disco doble de 28 temas realmente complejo.
Billy Corgan, compuso prácticamente todo el álbum, fue capaz de enhebrar unas letras predominantemente oscuras con sonidos innovadores con un alcance artístico pocas veces igualado en la música de las dos últimas décadas, mezclando géneros como el metal, el rock y el pop, sin limitarse a lo qué puede y no puede hacer una banda de rock. La variedad de sonidos desde el principio hasta el fin de las canciones es sorprendente, llegando a alternar entre pianos, sintetizadores y fragmentos casi orquestales, le da una viveza y una variedad de sabores a la música de los Smashing Pumpkins que es difícil encontrar en las composiciones de otras bandas.
Es esta variedad y viveza la que hace de este disco algo realmente mágico,  cada vez que lo escucho  descubro un nuevo detalle, una nueva melodía especial, una letra con la que sentirme identificada, una nueva canción a la cual no la había prestado la suficiente atención, un nuevo momento que logra estremecerme…
El álbum, compuesto por los discos Dawn to Dusk y Twilight to Starlight, es un cara y cruz entre la luz y la oscuridad, el primero, Dawn to Dusk representa la luz. Empieza con la preciosa melodía instrumental Mellon Collie and the Infinite Sadness que enlaza con el single Tonight Tonight. Temas con mucha luz, con mucha viveza y con un corte bastante “positivo” por llamarlo de algún modo. A los hits, Tonigh Tonigh, Zero o Bullet With Butterfly Wings se unen pequeñas joyas “ocultas” a una primera escucha y a unos oídos poco atentos, como son muzzle , la espectacular Galopogos o la épica pieza Porcelina of the Vast Oceans.
El segundo disco, Twilight to Starlight, es más oscuro (mi favorito), triste y pesimista, y aunque existan temas preciosos y positivos como la maravillosa 1979, si que se atisba que las revoluciones del disco bajan hasta tal punto que cualquier tema puede llegar a doler por bonito que sea. En Twilight to Starlight pasa lo mismo que en el otro lado, y a los hits 1979, Thirty-Three o Bodies, aparecen cosas como Thru the Eyes of Ruby o X.Y.U. tema lleno de rabia y fuerza.
Es estúpido recalcar algún tema por encima de otro en semejante obra magna.



Adore de The Smashing Pumpkins este álbum rompe con los esquemas de los propios Pumpkins desde la incorporación de las baterías programadas (Aka. Bases electrónicas), debido a la salida de Chamberlain del grupo, así como también desde el tinte gótico de las canciones. (En este punto es importante rescatar que el concepto gótico no habla solo de una postura estética determinada, sino de una concepción del amor y la muerte bastante particular). En "Stand Inside your Love" esa visión gótica se hace evidente, ya que la significación de la muerte se entrecruza con la vida de manera simbiótica, encerrando y dando a entender, que ambos conceptos son parte de una línea continua que toma sentido dentro del esquema de la vida.
Este disco para muchos es un álbum comercial, también se dijo que se vendieron al sistema, que se preocuparon de vender y de ser cool. Y nada más incierto que eso. Los SP hacen música creada por ser música, viniendo del alma y de la mente, no de los bolsillos, escucho a los Pumpkins desde épocas antiguas, y considero que este disco, es uno de los discos mas potentes de los TSP. Las texturas de los instrumentos se acoplan de manera perfecta a las letras en voz de Corgan ("Daphne Descends", "Shame"), el tono intimista y rupturista con su propia trayectoria ("Blank Page"), y de manera final, el enfrentamiento con los propios diablos y fantasmas ("To Sheila", "For Martha"), hacen de este disco, un imprescindible.
Mis temas favoritos: "For Martha" (con ese punteo de guitarra en fade out) y "Blank Page" (por ese mensaje tan particular y a la vez tan universal).
Continuamos con esta serie de discos Mitológicos. Y el turno es para MACHINA: THE MACHINES OF GOD. Luego de hablar del cambio radical y brutal que significo Adore, Corgan y compañía regresan al estudio en búsqueda de ellos mismos. Ahí radica lo interesante de este disco; Corgan había declarado años antes “Adore, muestra la decadencia de una banda que se destroza….ya no vamos a tocar para adolescentes” la banda se encuentra en una reestructuración profunda, D´Arcy fue reemplazada por Melissa Auf Der Maur y Chamberlain está de regreso en la batería, es una banda sin sentido, sin rumbo, sin expectativas ni esperanzas. Pero el resultado de este disco es por demás grandioso, se trata de un CD conceptual, una visión a las entrañas de la banda, sus deseos, sus impulsos, sentimientos y hasta a su estancia en este mundo musical. El mismo título del disco ya sugiere ese viaje interno, se han convertido en las máquinas de Dios, son sus fieles seguidores y al conocerlo tan bien se convierten en mesías, profetas que cantan, sufren, sienten, nos entregan poemas sórdidos llenos de pesimismo, estruendosa soledad, indiferencia, rabia, enojo, dolor por su propio destino. Ellos mismos se conducen por la senda de la destrucción a través de cada canción. Este álbum es ambivalente, muestra el rostro más llano y desnudo de la banda, nos ofrecen el clímax, lo mejor que pueden hacer, mostrarse como realmente son ante el sabido colapso de cada uno de ellos. Nos regalan un CD que funge como su Obra Maestra, la madurez musical en todo su esplendor pero que al mismo tiempo sirve como su epitafio en su momento, cada melodía enseña su parte mortuoria, cada canción es un réquiem para una muerte que se avecina sin más remedio. Los Smashing Pumpkins están por perecer, asimilarán su inmortalidad. Se retiraron con la frente en alto, con un CD que pasa a la historia como uno de los pocos que logran plasmar la esencia completa de una banda en el funeral anticipado. Si lo descargan harán suya una obra suicida; lo mejor de una banda aceptando su propio final, a sabiendas de sus errores y aciertos, una redención excelsa. Esto momentáneamente.

THE SMASHING PUMPKINS - Machina II/The Friends & Enemies of Modern Music
Último opus de los 4 pumpkins originales, un paquete de 3 EP de caras B más el disco homónimo, 25 vinilos que fueron repartidos entre amigos y fans para que se encargaran de difundirlos en Internet, única forma de conseguir la despedida del grupo. Melodías escondidas bajo toda la furia de las guitarras, la relojería poderosa de Chamberlain y los universos líricos de Corgan, con la crudeza de un sonido lo-fi que me recuerda a sus inicios. Continuidad de su primer Machina y de una trayectoria en materia compositiva sin igual en la década de los 90.

Y el luto is over. Hay pocas bandas que pueden presumir de haber definido los años noventa como los Smashing Pumpkins.  Corgan fue más que un virtuoso, fue un héroe para las masas de adolecentes desajustados que se podían identificar perfectamente con sus relatos de rechazo y amores platónicos frustrados que bien pudieron salir de la boca de Robert Smith. Siete años después de su último disco, los Pumpkins regresan con Zeitgeist, un sign of the times para la década.
Oh sorpresa, es genial. No necesitan pasar más de 15 segundos para darse cuenta que Zeitgeist es el regreso triunfal a las raíces musicales de los Pumpkins, evocando la furia de Gish y Siamese Dream con pizcas de reafirmaciones políticas encaminadas por supuesto a la guerra pero más hacia la apatía popular: no por algo la portada del genial primer sencillo, “Tarantula”, es una foto de Paris Hilton con una explosión nuclear de fondo y el tema inicial, “Doomsday Clock”, comienza con las letras “Is everyone afraid? / Is everyone ashamed? / They’re running towards their holes to find out”. Pero independientemente de la letra (que no es tan politizada como muchos creen), es la abrumadora cortina de fuego sonora que cautiva instantemente. Esto no es emo, ni indie, es un túnel de tiempo a la época donde no había nada más genial que vestir con botas de constructor y camisas de franela en medio verano cortesía de las guitarras desenfrenadas de Corgan y la batería de Chamberlain que parece posesionada por el diablo mismo: no exagero en decir que esta es la mejor percusión que he escuchado en un álbum mainstream en mucho tiempo. Si no me creen, escuchen la intro de “Doomsday Clock”. O el final de la fantástica “Starz”, tal vez el mejor tema del disco en mi opinión recalco. O el ritmo marcial de “United States” (complementado por unos efectos de guitarra increíbles a la mitad) que dura casi diez minutos y vale cada segundo con todo y las repetidas proclamaciones de revolución de Corgan. De hecho casi toda la primera mitad del disco está compuesto por temas intensos como “7 Shades of Black”, “Bleeding the Orchid” y la ya mencionada “Tarantula” mientras que el resto es una colección más ecléctica que asemeja a sus últimos discos, otro tema excelente es “(Come On) Let’s Go” y “For God and Country”.  “That’s the Way (My Love Is)”, una canción romántica sorpresivamente madura para estándares de Corgan (se ve que ha crecido el muchacho) y “Neverlost” con su ambiente somnoliento de marimbas de fondo que es de las pocas de Zeitgeist que hubieran quedado perfecta en Mellon Collie and The Infinite Sadness.
Tal vez la cosa más sorprendente de Zeitgeist es la crítica divida (tendiendo la negativa) que ha recibido. ¿Qué esperaban los críticos, otro Machina? ¿Qué se volvieran clones de My Chemical Romance? Otra crítica reciclada es que su regreso triunfal lo hicieron solo por el dinero ya que la mitad de los Pumpkins originales (James Iha y D’Arcy) no fueron invitados a la reunión. Francamente no entiendo la lógica de esta crítica ya que Corgan siempre ha sido el cerebro musical detrás del grupo. En fin, que nadie diga lo contrario: Zeitgeist es un excelente álbum, que ojalá tenga el efecto de abrir los horizontes musicales hacia una década que también merece su renacimiento. Cuídense emos: los noventas regresaron.

Smashing Pumpkins - Teargarden By Kaleidyscope Vol 1. Songs for a Sailor Ep (2010)
El nuevo álbum de Smashing Pumpkins Teargarden By Kaleidyscope es inmenso. Estará compuesto por 44 canciones que irán publicando una a una gratuitamente en su web http://www.smashingpumpkins.com/ .Un Ep estará a la venta cada vez que se editen 4 canciones y se sacaran a la venta un total de 11 Ep's. Al final del proyecto sacaran a la venta un Box Set Edición Coleccionista con todos los Ep's. Al paso que están editando las canciones, se calcula que tardarán 7 años en culminar todo el proyecto. Personalmente no creo que tarden tanto. En fin, ya se verá. Lo que puedo asegurar es que este primer Ep no decepciona.






4 comentarios:

duque dijo...

Se que llevaria mas lineas el hablar de smashing pumpkins en todo su esplendor, porque como lo dices en gran parte de la entrada es dificil poder descirbir algunas melodias tan confusas pero excitantes de esta banda, y mas de los albumes mencionados. Pero, no hacer ni siquiera un comentario de un album como el pisces iscariot? o el Adore? o el machina?? son albumes que merecen un reconocimiento asi sea de una linea porque conservan esa misma pasion de sus albumes anteriores................

El primer album que escuche de ellos fue el mellon collie hace muchos años, que era un album no muy facil de digerir cuando tienes por delante una costumbre de escuchar cosas como Louder than love, Badmotorfinger, Bleach, Superfuzz Bigmuff y demas, es dificil poder asimilarlo. Pero cuando le empiezas a dar mas oportunidades al disco, y empiezar a entender lo majestuoso del album comienzas a volverte adicto, a poder pasar sin problemas de Bodys a cupid the locke y disfrutarlo de igual manera.............

Por una alerta de google me he topado accidentalmente con tu blog, me gusto el articulo y decidí opinar.......

Alaska dijo...

Tienes toda la razón el Pisceis iscariot y otros Eps de esta banda van a tener su muy merecido post en este blog, aunque este post es especial y va dirigido a los Albumnes como tal, por Dios que tienes razón el Mellon collie, es todo un carrusel de emociones, el contraste es su mayor cualidad, Galapagos es una canción que suele pasar desapercibida, pero para mí retumba en mis timpanos, el desamor con ese "will you leave me too?" que se repite hasta la saciedad, y pues si tal vez se olvidan que Corgan y sus pumpkins estan rabiosos hay que escuchar "muzzle" es una descarga ritmica que mantiene la regularidad que precide el conjunto del album. Y aparece esa parte oscura y tenebrosa del album con la bienvenida que nos da esa "where boys fear to tread" y nos avisa lo que nos espera. Bodies eso de "love is suicide" enfatiza aun mas la carga emocional de la letra y pues ni q decir de las baquetas de Chamberlin. Bueno amigo mio como lo escribiste al principio de tu coment, llevaria bastantes lineas hablar de lo grandes que son los pumpkins, agradezco tu coment vuelve a leer el post es que falto la mitad por publicar hehehehe :), y que bueno que te haya gustado articulo.

duque dijo...

....lei el resto y complementa perfecto el resto del articulo. Pero sabes que a pesar de que estoy de acuerdo en casi todo, considero que a pesar de que Billy Corgan es mas que el cerebro de SP se siente un poco la ausencia de los "titulares" en la banda, y mas ahora que ni chamberlin esta....saludos!!!!

Alaska dijo...

si, es verdad juntos eran la combinación perfect!! :), ahora solo queda esperar por los ep's del teargarden by kaleidyscope

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My addiction

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Aunque pudiera luchar contra un ataque de depresión, ¿en nombre de qué vitalidad me ensañaría con una obsesión que me pertenece, que me precede?. Encontrándome bien, escojo el camino que me place; una vez “tocado”, ya no soy yo quien decide: es mi mal. Para los obsesos no existe opción alguna: su obsesión ha elegido ya por ellos. Uno se escoge cuando dispone de virtualidades indiferentes; pero la nitidez de un mal es superior a la diversidad de caminos a elegir.

¿La libertad? Sofisma de la gente sana.

Si apenas he obtenido ideas de la tristeza, es porque la he amado demasiado para empobrecerla ejercitándome en ella.

Somos todos unos farsantes. Sobrevivimos a nuestros problemas.

Sufrimos: el mundo exterior comienza a existir…; sufrimos demasiado: desaparece. El dolor lo suscita únicamente para desenmascarar su irrealidad. Cuanto más difuso sea el objeto de una pasión, mejor ella nos destruye; la mía fue el Hastío: sucumbí a su imprecisión.

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