Se llama Pandora y siempre quiso ser una Vampira. Tiene los huesos bien puestos. Y también los ojos y los senos. Y las palabras. Las palabras de Pandora saben a labial rojo, a cerveza, a música a todo volumen.

lunes, 27 de diciembre de 2010



“Los espere por 15 años”. Esa fue la frase que más se dijo a las afueras del Coliseo Cubierto El Campin. En promedio esta fue la cantidad de años que esperamos por ver a The Smashing Pumpkins en vivo, en nuestro país, y para algunos, esta espera tan larga bien valía la espera el día antes desde las 11:00 p.m. Mí espera fue de 11 años, añadiendo a esto la gran desilusión en el 2000, cuando la banda se disolvió y las esperanzas de verla en vivo se acabaron, y otra en el 2007 cuando la resucitada banda canceló su gira por Latinoamérica. Como si Billy Corgan conociera los pensamientos de todos sus detractores, ofreció uno de los shows más complacientes posibles. En un momento donde todo se pudo ir al infierno, en medio de un sonido deficiente y un personaje conocido por su mal genio y poca paciencia como lo es él, las cosas cambiaron y vimos a un personaje totalmente diferente al libreto que conocíamos. Quiero creer que al ver nuestra emoción y alegría infinita por estar ahí, decidió continuar y darnos lo mejor en cada canción. Pero las sorpresas de este concierto comenzaron mucho antes de apagar las luces y comenzar el show. Mi jornada inició a las 3:00 p.m. Debo decir que no soy una experta en este tipo de cosas y esta puede ser la única banda por la que haré este y mil sacrificios más. Ya me habían contado como era esto de las grandes esperas antes del concierto y vivirlo me pareció una experiencia buena, aunque agotadora. Conocí gente aún más dedicada a la banda que yo, especialmente hacia las nuevas canciones, me impresionó mucho quien llegó directo de la terminal a la fila y quien vino de Popayán y casi estuvo en depresión por días cuando parecía que la banda ya no vendría a Colombia. Todos los que estuvieron en los primeros puestos conmigo fueron gente increíble, con el mismo sentimiento hacia Smashing; ellos fueron mi batería para las horas de fila que hice con lluvia, sol, otra vez lluvia, frío, humedad, hambre, y la ansiedad de vivir ya el concierto. El premio a esto es tal vez de los mejores momentos de esta experiencia. Escuchar de forma repentina 1979, y ante la incredulidad de todos los presentes, descubrir que no se trataba de una grabación; era sonido en vivo y Billy cantando. Esta canción no estuvo en ningún setlist de la gira en Latinoamérica, algunos la pedimos a través de Twitter y me contaron que alguien llevó una pancarta con la misma petición, pero Billy la descartó desde el comienzo y de hecho no la tocaron en el concierto, sólo tuvimos el privilegio de escucharla los presentes en medio de uno de los aguaceros vividos en la tarde. Este recuerdo jamás lo voy a olvidar porque finalmente, aunque en una forma diferente, tuve mi momento 1979 en vivo. De hecho, la prueba de sonido fue una especie de mini concierto, muchas canciones y además completas. Cuando gritamos al celebrar una de ellas, recibimos como eco la respuesta de Billy y luego un “gracias” agringado. Más momentos emotivos. Aunque la realidad de esta increíble experiencia para nosotros es que tal vez no estaban contentos con el sonido e hicieron el máximo esfuerzo por cuadrarlo. Esto retrasó un poco la entrada al lugar, pero muchos estarán de acuerdo en que fue una de las mejores anécdotas del concierto. Conseguida la primera fila y ya sabiendo que nadie se me pondría en medio de la banda, el tiempo cumplió su cometido y Smashing Pumpkins salió a la escena con el grito de todos al límite. Así saludamos a Jeff Schroeder, Nicole Fiorentino, Mike Byrne y Billy Corgan iniciando con la canción Fellowship del nuevo album y de ahí en adelante combinó pasado y presente de la banda. Fue increíble poder escuchar en vivo himnos como La tercera canción Today, canción que me encanta pero que jamás pensé que iba a llorar escuchándola, pero la escuché directamente de los SP, había motivo para estar conmovida. Los primeros acordes hicieron en mi garganta un nudo que desaté al cantar la primera estrofa de la canción "Today is the greatest day i've ever known..." y ahí en frente a una banda que amo, que se sintió autentica, viva, radiante lloré como una bebé mientras cantaba una de mis canciones favoritas, lloré, fue un hermoso momento que por siempre atesoraré como una de mis memorias favoritas del rock, nunca pensé que iba a ser una de las viejas histéricas de los toques, una de las que me burlaba, hicimos los coros y entre en euforia total con Ava Adore otro himno, otro tesoro que la mente guardara en mi memoria y en mi cam, la canción más bellamente enferma y sexy de la historia Era impresionante como se escuchaba "We must never be appart" coreado por todo el coliseo, Corgan estaba feliz, la tocó con alma, luego Jeff hizo él solo, ese solo, uno de mis favoritos tocado magistralmente, todos sonreían, todos los adorábamos., Astral planes y A song for a son nuevas canciones de SP fueron una muestra de que la nueva alineación tiene la misma batería y un poco del tinte de lo que era SP en los 90’s, Bullet with Butterfly Wings ( uno de esos martillazos pertenecientes a la última década del siglo XX que se puede equiparar a “Black Hole Sun” de Soundgarden o “Man In the Box” de Alice In Chains) no lo podía creer realmente estaba en la tierra saltando, gritando Tell me I'm the only one Tell me there's no other one Jesus was the only son, yeah. Tell me I'm the chosen one Jesus was the only son for you, sintiendo otra de las canciones de SP, otra canción que esta aferrada a mi ausente alma y a mi muy roto y remendado corazón, y el asunto obviamente no paraba ahí, continuaba ese sueño, ese único anhelo que desde hacía 11 años acompañaba mi muy negativa mente, y entonces Tarantula con su energía nos ínsito a prenderle fuego a los saltos, asi pues, para que mi sueño fuera aún más perfecto, más increíble, mas Dios has que este momento sea eterno, la oscura, eléctrica y emotiva Eye llego a mis oídos para hacerme derramar aún más lágrimas, para aumentar los latidos de mi corazón, para hacer que mis tripas sintieran que era verdad, que no importaba morir en aquel momento porque ya había quemado el cartucho que me mantenía con ilusión en este mundo, fue hermosa, ese Is it any wonder I can't sleep? All I have is all you gave to me Is it any wonder I found peace through you? Me llego a lo que considero cada una de las células de mí ser. Así pues llego otro destello del Zeitgeist “United States”, resaltada por Corgan haciendo gemir su guitarra y robando poses al más puro estilo guitar hero. La faena culminaba con el exhibicionismo juvenil del baterista Mike Byrne, quien lactaba cuando esta banda ya tenía su primer disco en la calle. A continuación un guiño a Led Zeppelin da pie para demostrar la precoz habilidad del nuevo baterista en la exigente forma de “Moby Dick”. Corgan no duda en aparecerse en medio del solo de percusión mostrándose orgulloso de su nuevo compañero y el chico remata el número azotando el gong suspendido a sus espaldas. Magnifico. Billy incluyó sus ya acostumbrados momentos para lucirse en la guitarra en cada canción. Entre otros recuerdos está la interpretación con la boca de la guitarra por parte de Billy, Fue una parte fundamental del concierto verlo ejecutar la guitarra de esta manera tan impecable y siempre perfeccionista pero por sobre todo, la amabilidad de Billy hacia el público, quede muy sorprendida con la cercanía con la que nos trató. El romanticismo inherente a Billy reapareció con “Spangled” y “To Sheila”. He de escribir y reafirmar que SP no está muerto ni mucho menos, Spangled en mi humilde opinión es una canción muy rica en sonido en complemento con esa voz de Billy tan oscura y dulce hacen que esta con el paso del tiempo se convierta en otra de esas que muchos atesoramos, Otro momento emotivo fue la interpretación de To Sheila (primer corte del album Adore), en donde lloré again!!! Y ya salida una lágrima creo que las demás fueron la exteriorización de mis sentimientos de estar ahí, viendo al ídolo musical de mi vida. Fue una de las canciones más hermosas, son las mejores lágrimas de mi vida. Las masas se volvieron a agitar cuando irrumpió “Cherub Rock” cubierta por el refulgir de las luces amarillas en las espaldas de los músicos. Se destaca el consistente aporte de la bajista Nicole Fiorentino, meneándose sensualmente en tarima y robándose las miradas por su destreza y belleza. No me caben dudas que Corgan siempre ha sabido llenar la vacante dejada por D´arcy con maravillosas mujeres (Melissa Auf der Maur una de las más notorias). Para no detener la adrenalina de la audiencia continuó “Zero”, una de las más solicitadas y que llevó el entusiasmo de los asistentes un paso más allá, ¡Cómo espere ese momento de Zero, lo viví al máximo al otro día por supuesto tenía un dolor de cuello, pero lo valía, God is empty just like me! Frase que en mí causa un sombrío pensamiento y de cierto modo intento no profundizar en este ya que tristemente sé que es muy probable que sea verdad. Era curioso ver a Corgan sonriendo, no es un tipo malhumorado pero lo de él nunca será la efusividad premeditada a fin de conseguir unos cuantos aplausos. No obstante esta noche lució satisfecho y simpático, el público era poco pero su cariño consiguió que se diera hasta el lujo de bromear por unos minutos con el guitarrista Jeff Schroeder. Este último no dudo en corregirlo delante de todos cuando Corgan citó su pronto “regreso a América” y Schroeder mencionó “Hey Billy… esto también es América”; ver su relación con el grupo, especialmente con el “reemplazo” de James, el señor Jeff Schroeder con quien tuvo su momento cómico al no dejar pasar la oportunidad de mencionar y tocar los acordes de Jeremy de Pearl Jam, anteriormente tocada por el telonero Black Memory. (Realmente si me perdí de la mitad de lo que se dijeron no fue culpa de mi inglés, sino de la mala acústica del sitio que hacia perder la voz) Una interesante versión de “Shame” (esta canción no la esperaba ya que no la habían tocado en los conciertos más recientes) hermosa en todo el sentido de la palabra, Luego la tonalidad del principio de una nueva de una canción que no sé cómo se me ha metido en la tripas y ahora hace parte de mi playlist diario Freak! Cómo recomiendo esta canción que tanto me hace recordar que en definitiva los SP de ahora son el fénix!!, otra sorpresa fue Stand Inside Your Love (que al igual que Shame, no las habían tocado en los recientes conciertos.) Ambas conmovedoras, sublimes, por sobretodo esta última. Y entonces emerge la también emotiva Tonight, Tonight una de las más hermosas piezas y coreadísima por los presentes, por la increíble cantidad de nostalgia que la letra nos trae, y es que para muchos de los que estábamos ahí, “lo imposible se hizo posible”. Con esas palabras y con el icónico “Believe in me as I believe in you” Corgan se despidió. Abandonaron el escenario como si fueran Dioses. Por supuesto hasta el encore, donde después de pedir un poco más, para extender aunque fuera un poco la experiencia, Billy salió con el sombrero vueltiao puesto, para traernos la versión en solo de Disarm (en Perú salió con un gorro de cholo peruano), todas la almas en el coliseo le gritamos “the killer in me it’s the killer in you, my love” y de esta forma sellamos nuestra relación con la banda, nos habían cumplido. El remate sería con toda la banda a tope de decibeles en una compacta y estridente versión de Heavy Metal Machine Acá parecía que el cuarteto nos iba a hacer el favor de derrumbar este coliseo, una serie de solos de guitarra que alargaron la emoción mucho tiempo más. Al final Billy se despidió de todo el público, devolvió la bandera de Colombia protocolaria y estuvo un rato más para nosotros y yo sólo podía gritarle en aquel momento “Thank you Billy”, porque eso fue lo que sentí al final, un profundo agradecimiento por haber venido a este rincón del planeta superando la locación, el mal sonido y la poca asistencia, y haber hecho un show tan cercano, tan infinitamente emotivo. Sin duda se superaron mis expectativas, sirvió todo el trabajo psicológico para evitar pensar que no estaban James y D’arcy, aunque debo confesar que no me hicieron mucha falta, bueno tal vez James, porque aunque este concierto fue una de las mejores experiencias, los Smashing serán siempre Billy, James, D’arcy y Jimmy. Siempre será un sentimiento encontrado porque también había que aprovechar esta única oportunidad que tenía de verlos en vivo y tomarla de la mejor forma posible, y no me arrepiento, recordé porqué esta banda cambió mi vida, y porque cada vez que me siento mal pongo Mellon Collie and the infinite Sadness y todo mejora, porque “your not stuck in vain”. Esta frase hace 11 años se convirtio en mi filosofía de vida y el 27 de noviembre de 2010 conocí y vi cantar en vivo al hombre que la escribió. 

Eso que Corgan sabe impregnar a las canciones nunca se ha perdido por muchos músicos que hayan pasado en este viaje, por ello el amor de sus fieles es firme. A su obstinado carácter se suma una perseverancia irrestricta que le ha permitido sobrevivir la montaña rusa de una carrera prolongada. La victoria o la derrota de su adorada creación solo le pertenecen a él. Por fortuna esta noche los colombianos acudimos a contemplar la primera. Lo increíblemente bueno: La banda. Tocar 20 canciones y darnos más de dos horas de música 100% Smashing Pumpkins.

Con la tecnología de Blogger.

My addiction

My addiction

Thoughts



Aunque pudiera luchar contra un ataque de depresión, ¿en nombre de qué vitalidad me ensañaría con una obsesión que me pertenece, que me precede?. Encontrándome bien, escojo el camino que me place; una vez “tocado”, ya no soy yo quien decide: es mi mal. Para los obsesos no existe opción alguna: su obsesión ha elegido ya por ellos. Uno se escoge cuando dispone de virtualidades indiferentes; pero la nitidez de un mal es superior a la diversidad de caminos a elegir.

¿La libertad? Sofisma de la gente sana.

Si apenas he obtenido ideas de la tristeza, es porque la he amado demasiado para empobrecerla ejercitándome en ella.

Somos todos unos farsantes. Sobrevivimos a nuestros problemas.

Sufrimos: el mundo exterior comienza a existir…; sufrimos demasiado: desaparece. El dolor lo suscita únicamente para desenmascarar su irrealidad. Cuanto más difuso sea el objeto de una pasión, mejor ella nos destruye; la mía fue el Hastío: sucumbí a su imprecisión.

Popular Posts

Search this blog

Followers